14 abril 2005

La virtud de haber caído

He perdido la violenta marea que mecía mi patética agonía social.
Las fuerzas se fueron como gaviotas en tranquila partida estacional.
Mi rostro contempla hoy en día ausencia de pasión y de enérgicas ideas transformadoras.
A donde me he ido, cometí la fuga más torpe de una vida.
Caí en el sentimiento benévolo de unos cuantos abrazos y rasguños sensuales.
Que me hicieron volar en sueños cancerigenos y mundanos.
Instantes que puedo ver esfumándose entre alcohol ardiente pero sin consecuencias,
son inútiles sobre mi conciencia, no puedo escapar de ella, no logro entretenerla
y lo último que necesito es a un ser más que cierre mis ojos con palabras húmedas
entorpecedoras.
No puedo mentirme más quiero cambiar, hacia el nunca, hacia el jamás, hacia lo verdadero pero inalcanzable, recobraré tu motín y escupiré en miserias ajenas, extraviaré la razón junto con la falta de oxigeno en los vicios de la victoria oscura, me acostaré con la derrota embustera cuando haga falta para no olvidar de donde provengo y reiré sobre tus lágrimas mientras extiendes tus alas suplicando una mano santa, pero solo te otorgaré el beneficio de la duda y te daré centavos de lastima, siempre que no sea suficiente para asegurar tu retorno glorioso, sino que mantenga tu estado de dependencia moral y estirpe humana.

Seduciré a tu dios con un cristal sobre tus venas, haré llorar el sacrificio inútil de tu maestro vacilante y torpe, fornicare el alma que te brindo con lujos que imperan sobre tus deseos más implacables.

Estoy cerca de volver a nacer y abrir el ataúd del amor negro, rasposo, traidor y débil. Gritaré con fuerza sobre los restos de lo que soy, un cuchillo dibujará una sonrisa en mis brazos y la sangre será el ritual de una despedida anticipada por falta de abrigo sincero. Pasajero de tus vivencias carnales conozco debilidades poco observadas que rodean tu falta de carácter y los insultos que parece parir tu lengua, los tragaré como ofrenda a mi rencor que hace olvidar toda clase de afecto.

El ocaso de mi última derrota se avecina con su olor a muerte y el himno del infortunio, desaparecen agonías, lloriqueos, se esfuman suertes y casuales tropiezos, ahora todo se escribe con el puño de mi virtud, la virtud de la venganza, la virtud de la emancipación, la virtud de haber sido tu esclavo, la virtud de haber caído.

30 marzo 2005

Epitafio






Loco entre cuerdos, siempre te recordaremos...


Lágrimas despiadadas marcan el camino de su despedida
versos triviales y predecibles narran el epitafio del adiós
errores inhumanos maldicen el pasado desperdiciado
y una flor que muere refleja el descuido de lo que fue nuestro

Melodías de belleza indescriptible recorrieron nuestra última noche
movimientos violentos tatuaron la pasión que nunca volverá a ser engendrada
voces que callan murmuran a gritos el vacío de las palabras
que no llegan a nada, sólo a pensamientos....

La marea aún sigue amenazando mi conciencia
con su infinito baile de llegadas y partidas
y la media luna indica el rápido paso del tiempo
desde la última encarnación divina en luna llena

Estoy hambriento de verte caer, de ver tus heridas y tu arrepentimiento
¡estoy solo!, es de mañana, y nadie toca la puerta... nadie toca mi vida
¡me estoy volviendo loco! voz aguda recorre mis gastados discursos...
he caido en la esquisofrenia de no verte llegar

Veo una sombra pasar, con el sonido del rio negro
quiero nadar en corrientes de fuerza irreal
de aguas violentas y feroces... quiero probar la muerte
quiero acercarme a ella, tocar su esencia
sentir su aroma fúnebre y sus labios repugnantes

¡Io ti ammazzo immenso vuoto
lasciami partire in mille pezzi la tua porcheria
la tua umanità, il tuo mondo
tu pazzia, tu solitudine, tu peccatrice, tu vicino. . . finiscano di infastidirmi!

La miel del pecado inundó mi cordura
el opio consumió mis últimos reproches
la tormentosa verdad se burló de mis analogías
de mis silogismos, de mis fórmulas, de mis sentimientos
de mis instintos, de mi desesperación, de mis explosiones
mátame Dios muerto, recuerda que algún día
tú mismo tuviste compasión por ti y te colgaste a la cruz
que esperas, da la orden, enciende tu relampago y deja caer la lluvia


... cobardes rodean mi funeral, nadie afiló la navaja
nadie clavó las espinas, no fui digno de él,
no fio digno de ella... no fui

Sólo fui un loco detrás de la ventana de los ingenuos cuerdos
siempre mirando a su mundo,
siempre soñando con volver al cuarto de colchones
siempre pidiendo la entrada
siempre regresado a este manicomio de muros materialistas
de medicinas mediáticas, de caras con maquillaje de hipocresía
siempre.. un cuerdo entre locos.

Adiós






Deja que el peso de las vidas a tu alrededor te envuelvan
dando muerte a tus ansias de venganza y de dolor.
Permíteles encontrar a la persona que escondes de ti mismo
y que disipa nieblas de hipocresía otorgando privilegios en tus palabras y escritos.

Después de un tiempo morirás para aquellos que habitamos tu tierra, pues tu ausencia
marcará una diferencia notable entre los que hoy te vemos sangrar lágrimas de oro.
Sin embargo, no te olvidan, ni lo harán, pues tu partida significa una pena tan grande como ver un deceso.

Por otro lado verás horizantes que muy pocos son capaces de admirar
y muy cobardes como para emprender el camino que tú estás
por empezar, y debes creer en los murmullos que te dicen que vas bien armado
y con violencia de sobra para abrir muros y partir maldiciones.

Las derrotas que antes han doblado tus piernas y apuñalado tu corazón
hoy serán tu fortaleza y tornarán de negro la sangre roja
que vio correr tu pena como señal de victoria sobre las decepciones innecesarias
pero muy tormentosas que amores paganos han dado como tributo
a tu honestidad admirable y lealtad indomable.

Duerme antes de la batalla, descansa y llora lo que amerite la situación,
pues mañana será obligatoria la furia con la que escribes
y la destreza con la que generas obras y sueños
como el que estás por conseguir.
Ignora y haz a un lado personas que te han flagelado los pasos,
que han marcado con traiciones e inexplicables ataques,
¡mátalas! agradeciendo la fuerza que has creado con sus estúpidas reacciones
y arremete violento, pero con sabiduría, contra lo que oculte tras el telón de la miseria a tu victoria.

Este es el consejo que como muchos otros se te dedica;
estás a punto de sujetarte a tu viaje y debes soltar las amarras.
Adiós te dicen y, desde la sombra que me cobija, yo te lo digo.
Adiós, no olvides que el resultado que obtengas no será obstaculo para que al regresar,
manos sinceras cubran tus heridas del viaje y reciban tus experiencias como leyes.

Y ahora que partes, despide a tu viejo mundo, el cual relatará tu testamento,
y virando hacia la colina, saluda al nuevo, que no será victima dócil de tus aventuras,
pero que sin duda, caerá halagado con tus relatos y tu valor.

10 marzo 2005

Luna


-Bienvenida a la desgracia - le dije a aquella extraña que retomó mi camino para estar a mi lado

sin preguntar siquiera quién era o a dónde me dirigía. Me extrañó la forma en que me miraba y

me extrañó aún más la forma en que yo la miraba a ella, como rogándole robara mi soledad y

bendiciera con palabras canallas mi derrota en esta mi tierra ajena.


No contestó y permaneció contemplando mi entidad, la misma de la que yo huyo y de la que

rehúso ser parte cada vez que dibujo garabatos sin inicio ni curso para borrar la sonrisa fatal

que en ocasiones se desmorona bajo mi rostro. Le conté inútilmente mi vida durante el viaje

hacia ninguna parte, a la par que la brújula nos perdía más en la inmensidad de lo confuso y de

lo interminable absorbiendo cada paso y cobrando dos suspiros por percibir el aroma de la

naturaleza virgen.


Después del río de aguas obscuras y desoladoramente hermosas, descansamos sobre el roble

de la sabiduría que nos contó su experiencia al lado de Alighieri a través del séptimo infierno y

del cómo, al fin de la existencia, Judas se redimió ante Cristo al cortarse la lengua por tercera vez

y envolviéndola en papel de oro la ofreció como tributo al guardián Minos. De escalofriantes

historias fuimos testigos mediante palabras exactas y desinteresadas, pero la noche ganó a

nuestro sentido del tiempo, tanto, que los gemidos de pecadores lastimaron nuestros oídos y

huimos al bosque marchito más próximo.


Una vez ahí temí convertirme en un habitante más de la caverna que construyó Platón para

Aristóteles en sus enseñanzas, uno de esos que se pierden entre las sombras incapaces de ver

la verdad; sin embargo, una luz interrumpió todo pensamiento e inspiración que pudo haber tenido

incluso el mismo Séneca, dueño del temor a la muerte. Temí perderla para siempre.


Aún no había vivido ni experimentado la muerte con ella y ya necesitaba protegerla por

voluntad propia, así que corrí gritando el nombre que nunca me dijo pero que se me ocurrió

por instinto... ¡Luna! - gritaba yo sin razón ni argumentos - ¡Luna! - volví a nombrar

desgarrando entrañas y sentimientos nuevos, caí en la desesperación , aunque no más que en el

temor al notar que la luz no se alejaba y por el contrario, se acercaba más y más, rodeada de un

vaho cálido y extrañamente familiar. Noté cuando fracturé mi tobillo contra aquella roca sin

compasión ni tregua pero continué con mi deseo por encontrarla y con mi carrera por huir de la

luz que alumbraba la inmensa fealdad del bosque haciendo más estresante mi prolongada

estancia no planeada en aquel lugar.


Ya habían pasado dos días o dos nuevas creaciones del maestro que me niego a reconocer,

pues vi nacer a un nuevo sol y vi morir a una cansada estrella roja que deliraba en explosiones

de gas sin conciencia. Nunca logré encontrar a Luna, pero la luz siempre me encontraba entre

sombras, tan frecuentemente, que llegué a familiarizarme con ella y a dejar de extrañar a Luna; no

es que ya no me interesará, pues yo no sé olvidar, pero aquella luz era tan seductora y frágil que

opacó por mucho la belleza humana y física de Luna mas nunca logró enterrar mi inexplicable

interés por su misterio ni por su matiz de melancolía.


Tras largas búsquedas sanó mi herida y otras cosas más que algunos llaman sentimientos,

también me hice más viejo pero nunca me sentí solo. Ella, la luz, no me abandonó, no faltó a

ninguna cita nocturna.


Siempre bien arreglada, aunque de luto, aparecía de la nada, arriba de la colina, sobre los restos

del sabio roble, con su aroma a eternidad y sus destellos de nostalgia. Me enamoré de ella y ella

no se enamoró de mí, pero fue fiel a mi honestidad y a mi poca cordura.


Una noche al despertar, los restos del roble se habían convertido en un nuevo retoño, todo lo

contrario a mis manos que aparentaban despedazarse con el más mínimo suspiro del viento.

Miré asustado a mi alrededor tratando de encontrarla y cuando fue apareciendo sobre la

colina, que con los años se había hecho más alta, fui descubriendo la puerta bíblica más grande

e imponente que pude haber observado durante todas mis noches . Sólo pude leer la primera y

la última línea de el texto gravado sobre de ella: "Per me si va nella cittá dolente... Lasziate ogni

speranza, voi che entrate."


Mientras recordaba que aquellas palabras eran las escritas por Dante en la puerta del

infierno, la luz fue abrazándome lentamente y yo fue perdiendo la vista, que era el único sentido

que aún me quedaba. Ella susurró directo a mis venas, a mi alma (que creía ya extinta) y a mi

conciencia, lo que menos esperaba escuchar - Gracias por el interminable viaje. Nunca te

abandoné y siempre viviste equivocado, sí te amo pero no como tú me amas a mí, pues yo soy

tu amante, pero tú, tú eres mi padre, me bautizaste como Luna y decidí visitar tus noches de

decadencia para que no terminaras solo. Ahora lo entiendes ¿cierto? acompañé tus pasos

por perdurables guerras y civilizaciones, te descifré el bosque en el que te perdiste y del que

hiciste tu hogar... pero no eres eterno y yo sí lo soy, por ello, seré yo misma tu homenaje, tu

ceremonia, tu único testigo y tu más fiel amor. Me esconderé del hombre común durante el día

y saldré en las noches a recordar quien fuiste mientras todos duermen. Me llamaré Luna.-


Así fue que la conocí y así fue que ella me dijo -bienvenido a la desgracia-


20 febrero 2005

La que no eres

¿cuántas veces puede alguien despedirse de sí mismo?
O cuántas palabras bastan para convencerse de que la luna se ha dormido bajo el regaso de otro planeta despareciendo la noche...
Cuántas traiciones debe alguien sufrir para reconocer que su acto ha terminado en heridas de almas frías y en manos de corazones insensibles; corazones que no titubean ante la suerte maldita de un foráneo alimentándose de fugaces placencias y de sonrisas que no mercen respuesta...
Estoy agotado de no ser feliz, y me entristece más aún mi reclamo trivial y pseudo-legítimo a la vida, soy lo mismo, soy lo normal, soy tu, soy yo, soy todos. Podría decirse que convivo con todo el mundo cuando simplemente platico conmigo y mi espejo mal trecho, mi reflejo deforme, mi otro yo, el mismo de siempre.
La pasada abundancia hoy se me convirtió en decadencia, en ojos tristes y personas amargas a mi lado, pero ... ¡pero quiero luchar por reavivirlas! , pero ... pero no se cómo, no se cómo.... no se cómo.
Necesito de ti, pero estás muerta, te maté al perder la fe, no se encontarte, no se buscarte y no se encontrame en escombros de mi pasado derrumbado por choques titánicos de emociones microscópicas.
¡Pero qué miserable soy! que pena doy, que lástima provoco. No la necesito, no la quiero, no la compro y... sin embargo, cómo la doy. Quiero amarte pero cómo hacerlo si aún no tienes rostro, no tienes fallas, no tienes errores ni gracias, no eres aún tú, no eres aún mía, no eres aún humana, no eres aún algo más que mi fantasía.
Soñé con tu mirada y tu saludo; no es que este enfermo ni fuera de realidad, es sólo que estoy enamorado de tu sencillez y de tu tiempo, del tiempo que me otorgas en breves pláticas, enamorado de imagenes impresivas de mucho decir y poco opinar, de lo que podrá ser y de lo que podrá faltar.
Pero mi tristeza, como la de muchos, radica en lo poco que podemos considerar nuestros rostros a la sombra de un espejo. Resumiendo cuentas sí estoy enfermo, enfermo de que no llegues, de que no te busco, de que no te ignoro, de que no te olvido .... enfermo... enfermo de decir no.

25 enero 2005

Tenías que ...

Tenías que romper la esperanza
Tenías que rasgar la ternura
Tenías que desmembrar la última oportunidad.

En días en que no existían miradas, sino solo recuerdos,
trazaste caminos adversos y confusos para mi razón;
fue ella la que me advirtió cuando se habían roto mis tobillos
en tu andador de juegos y emociones superficiales...
Pero demasiado tarde, pues la razón sucumbió a los cantos del corazón.

Perdí barreras y tretas elementales que protegían
cicatrices incurables, sangrantes de deseo y de rabia.
Robaste humor y días tristes, acostumbré a mi cuerpo a tus besos
y a mis oídos a las mentiras más elaboradas y mortales que habían escuchado.

No necesitabas secar mi aliento ni terminar con mi esperanza.
No necesitabas burlar trampas inaccesibles hacia mis ideales y sueños.
No necesitabas malgastar mis ojos con lágrimas de desesperación.

Dañaste lo irreparable.
Te llevaste lo inolvidable.
Destruiste lo invaluable.
Mentiste en los pecados.
Confesaste en tiempos caducos.
Advertiste ya en mi delirio.

Remediaste tu conciencia pero dejaste de luto mis días que sin ti son rutina,
olvidaste que para salir de algún lugar hay que cerrar la puerta
y me abandonaste mientras miraba por la ventana tu ausencia
esperando el regreso que se fue una madrugada de muchas sombras y pocas palabras.
El calor de la fe terminó por incinerar mis emociones
y marchitó el jardín de los recuerdos que ahora riego con gotitas de nostalgia.
Tocaste mi cuerpo maldito y renegaste de la soledad
mientras encontrabas un mejor camino.

Que clase de honestidad destruye al amor
y lo convierte en melancolía llorona de callejones baratos.
Que clase de bestia desangra paladares con besos
y rasga la piel con gestos de hipocresía.

Tenías que dejarme caer en nubes pesadas y sólidas.
Tenías que hacerme volar aun con las cadenas preñadas de un pasado traidor.

Abusaste de mi ceguera voluntaria...
porque así es como le llamo ahora a la confianza en un buen rostro
y un miserable sentimiento inexistente.
Ignoraste momentos de soledad y te entretuviste conmigo.
Tan fácil como arrojar una piedra al rió.
Tan fácil como tirar una foto sin rostros.
Tan difícil como fuiste con los otros.

Palabras huecas, palabras más, palabras... sólo palabras...
parecerán quejas a tu presente
pero por lastimoso, incomodo y patético que sea...
Solo quería recordarte
que no tenías porque hacerme frágil, débil y sumiso.

No tenías porque robarme la primavera,
no tenías porque dar la espalda cuando más necesitaba de un solo detalle de estima.

Y necesitas recordar que después de todo eso...
lo único que debías hacer jamás lo hiciste,
Tenías que darle fin a nuestra historia.

Tenías que cerrar la puerta.

22 enero 2005

Tierras Extrañas


Tierras extrañas

Dediqué tres miradas a la Derrota...
más que inspirado más que asustado
observé que ni las flores entendían
el sitio en el que me encontraba...
no hablaban, sólo sabían quién era yo.

No pude permanecer ahí , ni partir
parecía todo desaparecer frente a la desesperación...
busqué por el mundo una sonrisa de brillo estelar
pero sólo tropecé con huellas de mi pasado.

Aposté dos suspiros con la Victoria
y perdido en el glamour de jardines azules,
rendido en deseos de agua dulce y eterea,
descifré que el dolor será por siempre parte de mí.

Toqué melodías de consolación a la soberbia
y partí de aquella tierra extraña.

Sin polos que habitar
sentí por única vez la distancia que existe
entre el vacío inmoral de la resignación
y la fortaleza de un orgullo embarnecido de olvidos.

En ocasiones siento que estoy muerto
... en ocasiones lo se ...
sumiso ante lo que tengo
deduzco que " en ocasiones"
significa realmente "siempre".

Nómada a través de los estados y las emociones
me marcho para regresar a lo que nunca será lo mismo.

Mudo ante la debilidad que fortalece a las críticas
muté en piezas dispersas,
vecinas de constalaciones en venta.

Conocí un ángel sin alas
que me regresó a mis dos tierras extrañas...
Derrota y Victoria quedaron con quejas
sobre mi infortunio y lo ilógico de mis palabras y consejos...
les resolví que mi estancia no tenía precio
y jamás pensaré en ellas de nuevo.

Voy en expedición de nuevos sabores y olores
porque ahora no estás,
estoy plasmando vidas cortas e infames
que envenenan la esperanza.

Y aprendí en dagas de preciso filo
que antes de renunciar a tus laberintos...
primero debo dejar ir al que yo fui...

Regalo un saludo a la Tragedia
una pena, una razón, una serpiente, una traición...
mejor ora a la muerte
porque duermo sobre su calor y bienvenida.

Sobre paz momentánea duermo...
vine a pasar la noche y no quiero sentir al mundo que me rodea.

El perdón vendrá por la mañana
envuelto en nuevas tierras extrañas.


12 enero 2005

Alicia

La llamé Alicia
Fue suave espuma de tranquilidad
Flotó en recuerdos de aire frío
Fue una breve llama en el invierno
La conocieron por su alma añeja
que consolaba al más doloroso padecer
de los corazones rotos.
Nunca vino a verme
pero siempre supe que era misteriosa...
Más que el abismo entre nosotros
Y que era angelical, más que el sueño
que puede revivir el más dulce momento.

Ella brilló por toda constelación
Fue hermana de Venus, diosa perfecta
Perfecta por sus errores
Imperfecta por su humildad.
Poseía piel de porcelana
Comprable con la piel del cielo
Conservaba miradas azules
Miserables por su sinceridad...

Cuando cerró sus ojos
Aclamó cultivar la muerte
con pasivas melodías de tragedias
Remojó sus labios en hielo seco
Y sangró con alegría
Compartió la humedad roja con los más tristes
Y demostró su compasión con los más débiles.

La llamé Alicia
Y se fue como boreal del norte
Despidiendo colores en su retirada
Cantando al unísono con
el caer de la lágrimas
Dijo regresar al formarse otro círculo en el oscuro cielo
Que saludaría a la par que la luna llena
Que no olvidáramos como se mira hacia el cielo...

Todos admiramos
El funeral de ensueño
Y en la piel de una gota
Demostró la pureza que puede haber
en alas rendidas por su largo camino
y su corto egoísmo
Escribimos en su pecho nuestra despedida
mientras la tinta fue absuelta de culpa en su cuerpo
Subió una pluma rojiza del suelo
con su último suspiro
Y cayó del techo un cuervo
con su último verso.

No pude preguntarle su nombre
Pero siempre la llamé Alicia
Al morir me acerque para decir
-¿qué nombre debe tener su cruz?-
y ella partió diciendo
-no quiero cruz...
quiero mi país de maravillas.-







09 enero 2005

Lágrimas de un corazón.



Decidí poner mi corazón en la ventana, a la luz de la luna
a donde los gatos pueden pasar perdidos y maullar hasta saciar su sed de misterio y melancolía .
Se alimentarán de lágrimas de un corazón.


Pienso vivir de personas ajenas a mi razón y sentir,
invitándolas a tomar una noche sin consecuencias, sin deberes ni dudas.


Fue hace mucho tiempo que empecé a tratar de matar al tiempo,
haciéndome el héroe de una historia negra y marchita.
Pero hoy invalidé a las manecillas y pienso medir el resto de mi estancia
a través de sonrisas mediocres y saludos hipócritas.


Después del mes de las caricias empezará el invierno de noches húmedas y tristes, de lluvia roja y labios carmesí.
Engañare a mi cuerpo con roces simbólicos y a la razón la entretendré leyendo los poemas que escribió un poeta barato y borracho de una suerte servilista.


Al filósofo que solía guiarme con sus ideas y la pasión q encerraba enseñanzas excelsas,
el día de hoy, lo maté por segunda vez
y pienso montar su velorio en un escenario que estará en venta
por un cheque de recuerdos falsos y amigos imaginarios


Crearé mi mundo en cuatro paredes que me darán lo que no pudiste entregarme,
silencio bendito que grita en vacío lo mucho que desea la tranquilidad
y la paz blanca y divina.
Las ventanas permanecerán cerradas para no dejar entrar ni a la esperanza ni al perdón
que siempre desean coleccionar lágrimas saladas y de peligroso sabor romántico
para después regar su jardín predilecto, su invernadero de espinas y risas falsas,
de traiciones sin vuelta y heridas sin cura.

Cuando llegue la primavera de la furia
inundaré los recuerdos y visitare el cementerio de las memorias,
alguna vez paraíso de la soledad, hoy un lago oscuro de agua pútrida sin vida.


En el verano de la opulencia llegaré a tener noches de inconciencia y basura en las venas,
lloraré sangré y mis brazos rogarán más surcos para mi rió de traiciones,
el rojo vestirá mi piel desnuda y mis ojos se cegarán con carbón para cicatrizar la deformidad que me permitió ver.


Para ese entonces ya estaré bastante viejo como para considerar el perdón una posibilidad
y el olvido de la vejez condenará mi cabeza suficiente
como para pensar que el cementerio será más toda una ciudad de memorias
y tendré un escaso patio de realidad pastosa y difícil de digerir.


Todo eso lo puedo ver desde aquí, mi presente, mi punto cero, mi día uno, mi renuncia,
mi despedida al que fui mucho tiempo y que nadie vio ni quiso valorar.
He invitado a la primera dama que ocupará la cama de mi nueva vida,
tiene senos marchitos y ojos negros.
No posee sonrisa alguna y sus manos son tan frías
como alguna vez temí que estuviera tu corazón.
Sus piernas lastiman mi cuerpo y sus palabras son las más halagadoras que pude contratar.
Ella es honesta y vino sólo por mí,
sabe las palabras exactas y las mentiras las condena con el dolor.


Me he postrado ante la más alta colina de mis tierras extrañas
y he podido ver que atrás de todos esos meses y ruines estaciones
viene la más oscura, triste y última de ellas: el otoño.


Será un Otoño de calles solitarias y de mucha pena,
de llantos salvajes, de miradas al pasado que salpicarán de nostalgia mi caminar,
tropezaré con hadas y cíclopes tan irreales como la máscara
que hoy protege mi carencia de entendimiento a la situación,
me abrazaré de la primera virgen que se ofrezca por menos de un halago
y un buen billete.


Será una estación llena de gloria para la perfecta celestina que hoy me acompaña.
Ella será la única que me entregará lo que ando buscando desde hace años de reflexión
y desde la tercera semana de vulgaridades.
El Otoño cerrará mis heridas con un beso de labios huesudos y miradas inexistentes,
de anonimato llorón primo del egoísmo frustrado.


Será la muerte quien me salve de esta vida de insatisfacciones.

Liberará al corazón que hoy espera secarse sobre mi ventana
sin más lagrimas que entregar y sin palpitar alguno que lo reanime,
se ha rendido declarando victoria para el deseo, ha empacado
lo que siente por ti en maletines de felicidad instantánea.

Se escucha a los gatos venir marcando territorio sobre cada parte
mi sentir, su apetito apesta a vanidad de primera categoría
y vienen recitando poesía sagrada, impíos de mala calaña tendrán
de postre mi esmeralda de esperanza.


Es así como escribo sobre la ventana.
Con la última gota será suficiente
para relatar un diario, un diario inspirado
en la última lágrima del corazón.

25 diciembre 2004

Cemeterio de memorias.



El tiempo fue tu mejor aliado,
Tu sonrisa tu mejor actuaciòn
Y el olvido el mejor amante...

Ahora me siento perdido y cansado en mis propios sueños.

La vista me vacila al recordarte entre multitudes de caras desconocidas
que se autonombran amigos.

El pensamiento perece al visitar el cementerio de las memorias , el cual parece tener la misión de sepultarme con caras tristes y corazones falsos.

Maldigo tu nombre mientras recuerdo el aroma de tu esfuerzo sexual y pretendo no extrañar tu pecho susurrando con cada latido el amor que alguna vez elevó la escasa seguridad que hoy me aqueja.

Y sin embargo, parecen tan huecas las palabras escritas y las imágenes vistas en nuestro pasado - incluso aún después de haberlas vivido-.

Juego al impio retando a tu Dios mientras muero de envidia por carecer de fe. Busco refugio bajo algunas prendas que apestan a infidelidad y vacío; después lo intento, esta vez bajo muros sagrados, con intenciones hipócritas, pero no más falsas que las de aquella mujer que se encuentra desahogando sus pecados, de sentirme identificado con los altares ricos en oro y llenos de pobredumbre de honestidad.


Todo para recordar que estoy solo... ¡y siempre lo estuve!, únicamente vendaste mi conciencia por un obscuro instante que habría de sacarme de mi destino, al llevarme a un pozo, el cuál me ahogó con vino de sensualidad y me drogó con tu vregel añejo de sabor melancolía.



21 diciembre 2004

Corazón de cristal. Pétalo frágil.

Hoy te ofrecí mi despedida a través de un pétalo frágil y tierno.

Tenía una sombría capa de roció que nos ofreció el amanecer y con una mirada de insomnio logré decir con palabras titubeantes -"adiós"-

Me arrepentiré de no mirar más el paraíso celeste reflejado en esos hermoso ojos que declararon amor eterno...

Odio mis despedidas sin más dedicatoria que una breve charla de humilde sufrimiento que sumplican un beso violento y desgarrador, pero que no merecen nada a cambio excepto un silencio incomodo y revelador del amor discreto que he ofrecido a tu angelical sombra dentro de mi corazón.

Si pudieras romper la torpe barrera de orgullo y vacío que envuelve mi recia actitud serías testigo de lágrimas de nieve que estuve dispuesto a derramar por ti y que permanecieron presas en el pasado hiriente que acogió tu infidelidad inexistente.

Pero como en todo amor injusto, fueron lágrimas que se derritieron al calor de un mundo lleno de temores y decepciones, parte de una historia mas no de un presente.

Tú; mi presente efímero, fuiste el polen de mi flor que ahora se encuentra marchitándose en su propio callar como un jardín sin el cuidado preciso. Pero si pudieras ser testigo de la pasión de mi mirada - siempre a lo lejos- y de mi querer tan cercano que te colocaba antes de que cesaras el día ante el sueño -que a todos nos vence y a pocos venera con tu presencia hipnótica en fantasías personales ( de las cuales tu propio Dios se sentiría indigno)- entonces podrías devolverme el cristal que llevaba por corazón y que olvidé la última noche en tus manos voluntariamente, la misma noche que cayó el último pétalo de nuestro invernadero nunca cultivado; y sin embargo, siempre fértil.
Ignoro si nuestra despedida nunca predecible, se debió a mi escasa confianza o si se debió a que nunca te confesé la ternura con la cual siempre quise decir te amo y sentir que eras egoistamente mía.
Lo único que me queda por hacer es tener dignidad para reconocer que me encuentro cansado de amarte en silencio y de ser el único que avivó día a día las brazas que mantuvieron con vida este querer olvidado y destinado a la muerte.
Alas cansadas y perecederas lastiman la espina dorsal que me sostiene con imaginaria fuerza, ahora que vuelo para marcharme; pero antes de perderme en el cuerpo celeste que permitió (de forma cursi y misteriosamente sutil ) conocer a la dueña de mi último pétalo frágil, representante de mi fe en el amor, debo gritar con fortaleza y decisión que el cristal que reside ahora en tus manos, es débil y antiguo pero gozó gracias a tu aliento y tu espuma sensual, del más grande honor al vivir como rubí en tus despiadados besos aún siendo vidrio cortado de soledad.




20 diciembre 2004


Visiten la nueva comunidad Catarsis Diurna , una opción real para desalojarse de la nostalgia propia... http://groups.msn.com/Catarsisdiurna/

17 diciembre 2004

Pensamiento en voz alta


' Es cómica la forma en que convivimos en un mundo de dimensiones grotescas , pálidas

y de ética anómica sin puntos de convergencia emocional ni atuendos simplistas como

bienvenida. Se nos presenta como un hogar en el cual perderemos identidad y conoceremos

aquello que pervertirá cada mirada inocente que nos provoca la exhumación de la verdad.


Fue de esta forma que la conocí y embrujó con su verbena la atrocidad que llevo por rostro y

deformó lo humilde de mi pensamiento a través de sus cánticos delirantes y atroces. La percibí

mientras dominaba una serie de enfermos de soledad que parecían más animales en celo que

elegantes caballeros de renombre corrupto y extranjero; de cualquier forma... igual me dieron

asco y revolví mis entrañas mientras expulsaba un sabor amargo y penetrante a través de mi

saludo falso e irreverente.


¿ Su nombre?... no lo recuerdo, ¿su aroma?... fue veneno de efecto lento que invadió cada

respiro contaminando la incertidumbre del momento con cada beso falso en carne y emociones,

¿el amor?... se disfrazó de pasión barata y transito por el burdel de mala fama susurrando sucias

palabras para elevarse hasta un orgasmo con olor a alcohol y rasguños sangrantes de causa

sexual y totalmente carentes de sentido , ¿ la confianza? ... supongo que a el hecho de

desnudarse sin premeditar acerca del alrededor brutal y grosero es a lo que llamaría confianza,

aunque alguien más perspicaz sabe que a eso se le nombra ingenuidad , y que es

peligrosamente sigilosa como para conducirte a un cuarto oscuro de apariencia fétida y

marchita, en el cual lo único que lográs identificar son los brindis hipócritas de los cuerpos

apareandose con sus acompañantes como bestias sin razón y mucho deseo, ¿ el brindis? ... son

copas llenas de sangre y polvo blanco que el adicto no pudo terminar de consumir debido a un

exceso en la nariz que lo dejo inconciente pero con muy buena fama y reputación; requisitos

suficientes para acostarse con ella cuantas veces sea necesario.



Ahora todos empiezan a verse a sí mismos como cuando buscan a la hembra más famosa por su

facilidad que por sus méritos... creo que he vuelto a pensar en voz alta y no tardan en llegar los

juicios mal argumentados que a ella le encantan... y es que nunca cambiará, por algo rima -ahora

que lo recuerdo - su nombre con suciedad; sí ella eres tú, la sociedad.'

06 diciembre 2004


La caída del telón

Telón

Una vez mas los editores de luna negra , sol parlante agradecen los minutos perdidos en renglones para algunos vacíos y para muy pocos con algo de sentido y razón. Permítanme contar que en lo personal empiezo a dudar del sentido de cada una de las palabras antes escritas asi como de las que estan por venir, y eso es perder la misión de un encargo salido de alguna menospreciada parte, pero lleno de inspiración. En cada personaje de la historia, como de la más ridicula novela ficticia, cuando el protagonista pierde la pasión en cada uno de sus pasos, entonces pierde el camino y la misma trama por ello no queda mas que tratar de asegurar el mejor final para sí mismo, egoista pero necesario si es que se quiere escuchar alguna vez más de él , incluso para que él esciche de sí mismo.
En este preciso momento , conforme aumentan las palabras en estos parrafos, van perdiendo la coherencia, la formalidad, el sentido y el entendimiento, se miran a sí mismas las letras y concluyen que no forman un solo significado...
Si llegara a leer esto un amigo de la soledad (Liam) al menos habría alguien que entendería, o alguien que siquiera tuviera la delicadeza de no reirse (Hebert).


Se calló el telón y es hora de que los personajes disipen el maquillaje y se entretengan a sí mismos; el público dejó de aplaudir y los expertos dejaron de hacer críticas. Poco a poco todos dejan el escenario y las lucen mueren con un solo dedo del verdugo al que le han encargado presionar el botón con una sencillez inmensa en sus labios – hasta la próxima función-.

El actor principal se ha rendido, todas sus aventuras serán recordadas como pobres ensayos que se pulieron una y otra vez para que en el acto final... se cometiera un error no planeado, toda la obra fue imperfecta y los libretos fueron tachados y corregidos para la próxima. ¿Cuándo será la próxima vez si todos se marchan cabeza abajo y con hombros que barren la vergüenza y la incertidumbre de su futuro?

Después de tiempo pasa un niño durante su rutina siempre pensando por qué se cerró el teatro y es el único que se pregunta que pasó con la obra, no con los actores ni los efectos que siempre hacen de una mala y pésima actuación lo más espectacular para la ingenuidad de los ojos ignorantes y miserables que no captan más allá de lo que la luz le otorga, nunca van más allá.. pobres de ellos, se parecen tanto a nosotros. Y conforme crece y muere cada vez más ese niño duda de cómo habrán crecido los personajes y si habrá cambiando la trama pero nunca con el valor de el escribir el final de la historia.

Y es que, como todo habitante más de este lastimoso lugar llamado tierra, mientras ese niño no escriba su propia historia, seguirá creciendo y haciéndose viejo con miedos y dudas sobre lo que habría pasado.

Sin darse cuenta sus manos son hojas de otoño y sus piernas se apollan sobre aparatos de voluntad propia; se ha convertido en un roble con plaga y sin interior, sólo un disfraz arrugado y despedazado... una noche, ya siendo viejo y con dificultad para respirar decide escribir -demasiado tarde- descubre al leer con lo que su mano ha sentenciado al papel:

- Se me han marchitado los ojos y tengo miedo de ya no saber contar mi propia historia, tengo las manos y la boca seca, mi voz es poco clara y la soledad que siempre se lleva de abrigo, hoy ya no está conmigo.

Miro con tristeza mi alrededor y no veo ni a la propia oscuridad, el odio que solía guardar para la perfecta ocasión se fue, no tengo amor, no tengo resentimiento, sólo una pasividad cancerigena que se extiende en cada idea, en cada sorpresa y en cada hueso. Las fotografías no me roban más lágrimas, únicamente una débil sonrisa de burla ante mi patético aspecto sobre el espejo.

He querido recordar nuestra actuación, nuestro éxito y la gloria, pero no puedo, cuando lo intento no veo más que una gastada escenografía, un poco menos vieja que yo. Hubo tantas veces que intente cambiar la historia pero no encontré papel o lápiz. Ahora a penas recuerdo tu nombre y difícilmente tu rostro, lo que no olvido y más me lastima es como respiraba a tu lado, sin este jadeo y rugido al hablar que rasga cada pulmón con arrepentimientos y garras de inquisición. Perlas te pongo por ojos al mirarte a la cara mientras imagino como interpretamos el clímax de nuestra presentación, por uñas tu regalo las espinas que abundan en mi jardín mientras venero tu cintura que solía acariciar mi cuerpo.

¿Cuando perdimos esto? Tengo ganas de pedir perdón pero tengo dos problemas; no se por donde empezar ni a quién pedírselo. Ante mi creciente ceguera, con lo poco que reconozco de mí en el reflejo de la vieja vitrina me imagino arreglando todo y reconociendo tu aroma que siempre regó de vida mis movimientos y mis escasas sonrisas. A veces me pregunto si puedo morir a placer y cuando yo quiera, a veces pregunto si puedo escuchar cantar una vez más a las sirenas que bañaron de sueños mi noche en la arena húmeda de ti... y así como divago ridículamente en cada línea, me doy cuenta que es imposible que siga pensando esto, sólo me estoy marchitando más de lo que mi propio ritmo debe provocar.

Deseo llegar a ti ¡ahora! ¡tan tarde! , pero siempre necesitaste más palabras de las que puedo ordenar o incluso de las que conozco, miradas me faltaron para darte a entender en quién pensaba cada noche y amanecer. Y con eso tengo para volver a cerrar los ojos y recostarme un día más en aquella cama que ha visto morir mi cuerpo en tan poco tiempo. En momentos que recuerdo eso, me alegro un poco de que no falta mucho para seguir viendo negro cuando abra los ojos y así olvidar más rápido quién fui contigo y como fuiste con todos.
-

28 noviembre 2004

Historia de mi estrella




Para quienes hemos transitado entre miles de seres humanos, las caras de los cuerpos móviles que cruzan nuestro camino y que nosotros cruzamos el suyo, acordarán conmigo, son como máscaras de hombres que nunca estuvieron, no logramos reconocer ninguna mirada ni sentimiento a través de ojos radiantes de nada.

Hay momentos en los cuales una de esas miles de rocas andantes definen rasgos humanos y nos dedican su tiempo para extraer una sonrisa de nuestro interior áspero y frágil, es en ese momento que compartimos la débil llama que enciende los corazones y que corre el riesgo de volverse una estrella muerta y no una en pleno brillo. Somos estrellas pero sobre todo, somos un privilegio para los demás y tenemos el privilegio de conocerlos al igual.

Hay muchas trampas en la vida y de repente creemos reconocer nuestra estrella, la especial, para descubrir que se apaga antes de tiempo; sin embargo, no hay que olvidar qué es una estrella: un cuerpo celeste que está muriendo y nace para morir, esa que percibimos una vez que ya se extinguió pero que dejó su remanente en rayos luminosos que cambian todo el panorama de las cosas que observamos.

Cuando al caminar te sigue un cuerpo celeste destellante, puede ocurrir que te ilumine un camino empedrado hacia la soledad con desviación a la belleza del estar vivo; en otras ocasiones es un camino irrealmente empastado hacia la virtuosidad del vivir, el cuál te invita a transitar sobre de él para encontrar una desviación a la soledad. La diferencia entre ambos es como lo miras y como lo hueles, ese aroma a flores puede causar tal alergia que terminarás besando cadáveres entre los tuyos o puede dotarte de una gran intoxocación de felicidad que al despertar estas en el jardín del edén que sabes no existe y por lo tanto estás en el mismo lugar que el que besa materia fétida.
Eso sucede cuando tomas alguno de esos caminos sin compañía mas que tus huesos y tu lindo traje tejido en carne y graciosos adornos de piel, o del comunmente llamado cuero. Y los errores al decidir cuál tomar dependen plenamemte de tu incapacidad de decisión. Todo eso implica que no eres más que un pedazo de roca que creyó ser estrella al recibir la luz de una verdadera.
Pero cuando no importa que camino tomas, sino que tanto te va a acompañar ese cuerpo celeste que descubriste siguiendo tus pasos y jugandote travesuras una que otra vez, entonces tienes asegurado que vas directo al jardín de la creación, ese mismo que sabes no existe pero que aún así lo puedes tocar, probar y discernir del pasivo e intelegible lugar en el que viste tantos rostros vacíos y deplorables. En ese momento debes agradecer al cuerpo celeste que te acompañó durante el camino y que se volvió tu amante, tu pareja y tu confidente, cuando lo haces entonces lo estas convirtiendo en una genuina estrella y por tal motivo no importa si ya terminó tu viaje, ella se quedará contigo, te hará brillar y lo mejor de todo, esperará a que mueras siendo testigo de algo que nunca sabrás: verá el brillo que perdurará a pesar de tu muerte , el brillo de dos estrellas que ilumina algo más que ese camino mutuo, ilumina la llama de los corazones y la transforman en un sol que dará vida a otras estrellas las cuales gozarán de su propia historia y de sus propios privilegios.

27 noviembre 2004

Ya no importa

Ahora regresas con tus manos enfermas para acariciar lo deforme de mi rostro

Ahora regresas con tu mirada parlante y besas los restos de mi cripta obscura y deprimente

Ahora te arrepientes de haber rasgado la luz divina de mi eterno cariño para transmutarlo en oro egoísta y rabioso

Me entrenaste para agachar la cabeza cada vez que me lo pedían tus ojos de quimera encantada por el engaño

Maquillaste mi rostro para darte felicidad cuando tenía un cáncer alimentándose en mis entrañas más recónditas que nadie jamás entenderá ni ebrio de dios

No estas vendiendo tu alma, estás mal abaratando la mía con las estrellas en tu contra cantando que mates el ave que te mostró al mundo cuando te encontrabas cegada por la soledad

Me has robado el alma, la esencia de mi humor, la vitalidad de la sangre que me alimenta cuando el rey me castiga por blasfemia y descortesía

Nunca bese tus pies ni visite tu altar, jamás pretendí ni por un segundo rogar por tu perdón condicional, me torturas con tu benevolencia vengativa y carnal a través de ella, ella que es calma ante mi tormenta, ella que es todo cuando la nada se apodera de mi existencia absurda y carente de sentido trascendental

Cambiaste lo suficiente para hacerme creer que ya estabas muerta en mi mente, pero abres la maleza de mi ignorancia para mostrarme que eres lo que nunca abandonaría ni intentaría traicionar

Ya ahora me doy cuenta que cuando me bañaste en gloria pasada nunca quisiste decir que me pertenecías, nunca quisiste dar a entender que eras para mi

Recuerdo ese último día:

Una noche sin luna pero con un sol moribundo tratando de sobrevivir a un día más

Recargado contra un árbol viejo y cansado te dije que no te marcharas

Te acercaste sigilosa para colocarte junto a mí,

Te fuiste acercando hasta rozar mi mano con miedo al desprecio y rencor

Sin moverme no supe responder mas que con una lágrima

Tú pretendiendo no sentir absolutamente nada te aferraste a mi costado

Intentando revivir nuestro pasado, tú sufres

Te separas un poco......... una lágrima......... pero la tuya es de olvido

Te marchas con un beso en la mejilla bien colocado y muy representativo

Yo........ yo recuerdo todo lo que siento por ti y que me está durmiendo eternamente

Viras y te alejas sin una mirada o palabra

Yo por mi parte finjo no entender e intento una suplica al viento para que la escuches

Algo que hace mucho tiempo no lo sentía me detiene

Mi corazón me confiesa que esta vez fue la ultima, el nunca más......

El sol por fin ha caído de rodillas contra la sombra de mi confusión, se ha apagado, ha muerto, y las aves ya no cantan, ahora duermen

Sólo un testigo observa mi lloriqueo de muerte, ese es tu dios, el que me toma de la mano y me prende fuego, pero ahora, ahora ya no importa


...........................................

......................

............

........

Siento que estos días están mal, ha ocurrido un error en la vida

Por qué no te tengo si jamás te castigue o maltrate

No entiendo, algo le falta a mi espejo, y lo único que sobra soy yo

Adiós, ya no importa



Furia de mi sosciego

La daga que construyeron con tu razón hoy me visita, ¡tu! Flor que absorbe mi vida y retorna mi espacio, rompiste mi equilibrio y escondiste mi tiempo bajo tus faldas, entre tus piernas recogiste el pecado disfrazado de felicidad y tus piernas sostienen la melancolía que una nueva luz nunca llegará a probar, un misterio roto y una mentira gratuita son el rebozo que cubre mi frió en las noches y el disfraz que enfría mi temperamento durante el sol
¿Quien soy yo para necesitarte cuando estoy vomitando tu sangre?
Un día desperté y no me di cuenta que estaba muerto, el centauro me recordó que para estar vivo hay que respirar, mientras una serpiente me robaba el poco aliento que me quedaba
Tu piel seca e hiriente me antojó tu veneno, la mirada que me regalaste el último día es el único reflejo de mi agonía antes de dormir entre el crucificado y el renegado en la boca de la bestia de tres cabezas, la mascota de tu recuerdo
Creí tu promesa cuando tus ojos declararon lagrimas de perdón, ahora solo me queda la humedad de tu ensueño, penumbras son las compañeras que excitan mi corazón y destrozan mis sentidos, te agradezco por la traición, has fracturado mi sonrisa, soy el fantasma que te venera cuando tu estas bailando con los impíos que hoy rodean tu cuerpo y sombras, que hoy prueban el vergel que despide tu alma muerta en cavernas que yo habité
Mañana es el día en el que yo finjo gastar la vida, ayer, es el hogar que te construí con cariño y pasión
Hoy, ¡hoy!!!!!!!! tengo rabia por tu despedida nocturna; ¡malditos hipócritas que rompieron mis brazos!, me hicieron escupir la sangre de mis venas por tu cuerpo frió y sin vida para que tu orgullo despertará como una bestia que rodea mis sueños y pesadillas, mi vigilia está entre rocas, desmembrada por el coraje que te gritó al oído cuando estabas sorda; el odio me asota con tanto cuidado que casi no siento cada vez que muerde y traga mi sustancia divina
Gracias te envío desde aquí que me encuentro, mi tumba, mi escondite, tu segunda casa....

26 noviembre 2004



Pensador, filósofo y, para su colmo, demasiado humano alemán que marco todo un siglo del cual vivimos hoy sus remanentes culturales. ' Luna Negra, Sol Parlante ' rinde homenaje al hombre más humano de la historia del siglo XX


24 noviembre 2004

Disfraz de amor



Hoy vi que te alejabas acompañada de un triste velo de antipatía, con una sonrisa que siempre llevas en el rostro como por firma un deseo carnal que regalan los labios carmín atrapados en un bello rostro con lágrimas.

Hoy regrese abrumado por los consejos y voces en una cabeza triste y nostálgica que a diario cargan mis hombros, hombros débiles y sin forma que por tanto tiempo esperaron levantarse entusiasmados por la cercanía de un aroma porta voz de la felicidad encarnada en un cuerpo mítico, fantástico e insignificante comparado con la grandeza de un corazón firme y fiel digno de amarse sin ataduras y sin complejidades entupidas de un humano sonrojado por el sentimiento y asesinado por la duda naciente de su naturaleza.

Con dolor en el pecho mi antifaz retiro para que veas el engendro que llevo por ser y la broma de belleza que llevo por cuerpo. Ahora veo que aquella sonrisa no es más sincera que el cortejo de una especie a otra como deseo mas no amor.

Me has hecho llorar en silencio y gritar en público, un público compuesto por mis temores y manipulado por una astucia que emana de tu hipocresía. Con rabia y enojo dedico un llanto a tus mentiras que formaron mi fe en el sentimiento del que muchos hablan y escriben pero que pocos dedican su pensamiento en esencia.
Dijiste te amo cuando querías una pareja para tu soledad y perdiste la idea cuando dependiste de ella.

Tú falsa promesa de vida, mi futuro planeaste en papel dorado que se marchita como flor plástica sin vida, es eterna pero vacía y sin contemplaciones por la pasión de dos cuerpos remanentes de un deseo pasado y extinto llamada familia.

Desgarro el deseo y sed de ti entre materiales enajenantes y distractores de mi pesadumbre que refleja en mis ojos la decepción por despertar en una mañana de alegrías grises y perfumadas de pérfidos pecados asquerosos, pero sobre todo son materiales hirientes que conviven con mi soledad melancólica; me llamas para decir que aun puedo seguir respirando mientras envenenas mis pulmones con versos de aroma en un cuerpo retenido junto al mío al amanecer que cada día repite su rutina sin errores. Me das felicidad que solloza penas de perpetuidad y engaño autocomplaciente y salvaje.

No comprendo tu bello cáncer de maquillaje convaleciente y etéreo sobre un rostro incapaz de mostrarme el atormentado pasado de tus engaños universales. Ahora tu misma confundes tu realidad con esa obra de arte a la que llamas amor y a la que yo nombro vergüenza (gracias por ocultarme).

Gracias por este viaje alguna vez astral y ahora mi infierno. Entre cada lugar visitado descubrí el asco que sientes por mí: en una ocasión de paso por un boulevard note tu perfil angelical mientras éramos 2 pero también su transformación a un perfil indiferente, insignificante y falso cuando éramos más que nosotros. Gracias por enterrarme vivo entre mis deseos y esperanzas por ser feliz.

Así como tú sabes hacerlo..... Yo también te amo...